25/11/2010

Carta ao Cenami pelos seus 50 anos

Brasília/São Paulo, 22 de noviembre de 2010

 

Saludos e felicitaciones

para el Equipo Coordinador y el Personal del Centro Nacional de Ayuda a las Misiones indígenas, Cenami!

 

Queridas Hermanas e Hermanos,

Querido Eleazar López, Clodomiro Siller e Juan Manuel!

 

Gracias por su invitación para la celebración de los 50 años de Cenami. Infelizmente no pudo atender su invitación, porque estoy en el III Seminário Nacional de Formación del Cimi.

 

Es para nosotros de CIMI y para mí personalmente, una grande alegría poder estar unidos com ustedes, en el espíritu de Abya Yala, en esta fiesta del jubileo de oro. Su celebración de oro, no tiene nada que ver, com aquel oro que los conquistadores españoles robaron y que los nuevos colonizadores continuan robando de los pueblos indígenas. Cenami es una tentativa de devolver parte del oro robado, y de impedir otros nuevos saqueos de riquezas de los territórios indígenas.

 

En estes 50 años, Ustedes enfrentaran inúmeras luchas em favor de la causa indígena, luchas contra las políticas neo-colonizadoras, expansionistas y neoliberales, luchas también al interior de la Iglesia, que no siempre, comprendió el legado de Su misión pos-colonial que el Concílio Vaticano II nos dejó. Mas no por eso, Cenami dejó de ser y de pertenecer a la Iglesia Católica, y a su sector de profetas y mártires.

 

Hoy, después de 50 años de lucha y luto, la Iglesia Católica em México, puede enorgullecerse por la existência de Cenami, vigía y abogada de la justicia de las naciones indígenas y de los pobres (cfr. DAp 395, 508,533). Después de 500 años de colonización, Cenami rescató la credibilidad de la Iglesia mexicana frente a las naciones indígenas de Abya Yala. Los pueblos indígenas esperan que con Cenami, no solamente comenzaron otros 50 años, mas sí otros quinientos años de solidaridad eclesial y apoyo a su dignidade en la sociedade mexicana. La Iglesia Católica es um sector importante dentro de la sociedade mexicana, y Cenami es al mismo tempo, un sector importante en esta Iglesia local.

 

Nosotros del Consejo Indigenista Misionero (Cimi), estamos particularmente agradecidos por la caminada fraterna con Cenami, y por sus inspiraciones lúcidas, sobre todo, a través de la Teología Índia. Em AELAPI estamos no solamente unidos, en nuestros respectivos países, mas también em el Continente, porque la causa indígena no es um “caso nacional”, mas sí una “causa universal”.

 

Que el buen Dios continue derramando sus bendiciones sobre los pueblos indígenas de México, sobre su Cenami, y que nuestra Señora de Guadalupe, continue sirviendo como fuente de inspiración de uma Iglesia inculturada e combativa en medio de los pueblos indígenas.

 

Con amistad y gratitud por su servicio a las misiones indígenas los saludan todos los participantes de nuestro Seminário Nacional, nuestra directoria con Don Erwin, Eden e Saulo.

 

Padre Paulo Suess

Asesor Teológico de Cimi

 

Fonte: Paulo Suess (Assessor Teológico do Cimi)
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